La cirugía de reemplazo de cadera es la cirugía ortopédica más común que se realiza. Implica la sustitución del hueso dañado de la cadera (extremo superior en forma de bola del fémur) con una bola de metal unida a un vástago de metal que se fija en el fémur y se une a la región pélvica. Tradicionalmente, la cirugía se realizaba con una incisión grande y abierta y requería que el paciente permaneciera en el hospital durante varios días. Con técnicas avanzadas, ahora es posible realizar esta cirugía de forma ambulatoria, donde el paciente va a casa el mismo día. La cirugía ambulatoria de cadera usa los mismos implantes que la cirugía tradicional, pero implica una incisión más pequeña y técnicas de exposición más nuevas en comparación con el procedimiento tradicional. Este tipo de cirugía es menos invasiva para los tejidos y huesos e implica un tiempo de hospitalización mucho más corto.